sábado, 5 de febrero de 2011

Posible intoxicación por fumigación con agrotóxicos en La Lola

La Lola es un paraje rural aunque, administrativamente es tomado por el municipio de Reconquista como un barrio de su ejido urbano, ubicado unos diez kilómetros al sur del casco urbano de la ciudad.

Desde hace algunos días, “personas, animales y plantas de la comunidad aborigen del paraje (…) presentan síntomas similares a los de envenenamiento, lo que provoca cuadros de vómitos y diarreas en los habitantes, y en la fauna. También se ve afectada la flora del lugar” (diario El Litoral, Edición Online, 03-02-2011). En La Lola vive una comunidad mocoví y también gringos y criollos.


El domingo último, los compañeros de la Asociación “Vida Animal” fueron alertados del envenenamiento de perros de algunas familias, y también de sus animales de granja –varias gallinas y patos–. Al llegar se dieron cuenta de que la situación era más complicada, ya que algunos vecinos presentaban distintos síntomas –vómitos, decaimiento, erupciones cutáneas–. Además vieron allí y registraron el implemento agrícola (la “araña”) en plena tarea de aspersión de agroquímicos. También se hicieron presentes el dueño del campo y el secretario de producción del municipio, ingeniero agrónomo Daniel Paiz, quienes concertaron una reunión para tratar de “aclarar las cosas”.

Finalmente, el presidente del Concejo Deliberante, Rolando Galfrascoli (ARI-FPCyS) presentó una denuncia ante la Fiscalía de Reconquista para que se investigue el posible delito de contaminación ambiental.

Hasta aquí, lo que contaron los medios de comunicación. Ahora, algunos aspectos para tener en cuenta, y que complejizan bastante la situación:

- Las tierras donde se realizaron las fumigaciones pertenecen a Abel Zorzón y sus hermanos, y rodean a la comunidad, encontrándose los cultivos separados de las casas y de la escuela por escasos metros, apenas un alambrado y una calle pública-

- Zorzón es, además de productor agropecuario, el presidente de la Asociación Vecinal, y su gestión está ligada políticamente al actual partido de gobierno municipal (UCR-FPCyS), por lo que algunos lo consideran directamente un puntero del intendente Jacinto Speranza (también ingeniero agrónomo).

- En su calidad de productor, Zorzón “da changas” a los vecinos, y hasta puede ser que se encuentre explotando tierras de la comunidad a cambio de algún “canon” o retribución económica –seguramente escasas–.

Dados los antecedentes anteriores, no es de extrañar que después de una reunión mantenida el miércoles 2 con el secretario de la producción y el intendente (ambos ingenieros agrónomos) y el presidente de la vecinal (puntero del intendente y dueño del campo donde se realizaron las fumigaciones), los vecinos hayan cambiado radicalmente el tenor de las denuncias: en declaraciones radiales (programa radial Vía Libre, FM 96.1, el jueves 3 por la mañana) el afectado dijo que los síntomas de los que se había hablado en las personas no existieron, y algunos patos y gallinas hasta resucitaron –lo que sería una propiedad inesperada para el glifosato–, reduciéndose el número de animales muertos; el dirigente de la comunidad aborigen por su parte se mostró ofendido porque se había involucrado a toda la comunidad cuando en realidad se trató sólo de un par de familias –ya en reuniones anteriores, algunos referentes de la comunidad aborigen había calificado a Zorzón como “un pan de Dios” que les da trabajo–; y el presidente de la vecinal pidió altaneramente que se comience a revertir el discurso y afirmando que no se fumigó en su campo los días señalados –cuando existen registros fotográficos–. Cabe pensar que si Zorzón se dirigió con esa altanería a uno de los periodistas más influyentes de la ciudad, es de imaginarse cómo se dirigirá a los “indios” que dependen de él desde el punto de vista económico.

Es tan alevoso el cambio de discurso, que hasta el oficialista presidente del Concejo (paradójicamente, principal espada del intendente Speranza y por otra parte denunciante ante la Fiscalía) reconoció por otra emisora (FM Mix 105.3, el jueves por la mañana) que “la gene que tenía vómitos y manchas en la piel” el domingo, después de la reunión no quiere hablar. Se apunta a culpar de la mortandad de animales a “una peste” (Zorzón) o a un vecino envenenador.
Pero independientemente de los resultados que arrojen los análisis que tanto el municipio como Vida Animal mandaron a realizar a los animales muertos, al agua y al suelo, preocupa que no se hayan tocado en el debate algunos temas centrales:

- Los vecinos dijeron haber visto mosquitos y hasta aviones fumigando en áreas prácticamente lindantes con sus casas, escuela, instituciones, sin que el municipio se digne a demarcar la línea agronómica que establece dónde pueden aplicarse agroquímicos y dónde no. El proyecto de demarcación de la línea agronómica se encuentra cajoneado en la Comisión de Calidad de Vida del Concejo desde hace un par de años, y sin su aprobación la ordenanza que limita la aplicación de agrotóxicos es letra muerta.

- Se focalizó el debate en la posible responsabilidad del productor, eludiendo en todo momento el rol que le cabe al municipio en la legislación y control de la situación, atendiendo a la necesidad de cuidar la salud de los vecinos, que en La Lola se encuentran rodeados de soja –lo mismo que en otros barrios de la ciudad–. Incluso la misma denuncia de Galfrascoli va en ese sentido, evitando referirse a la responsabilidad de la gestión municipal de la cual él es uno de los principales referentes.

Finalmente, es ilustrativo del desamparo en que se encuentran los vecinos el hecho de que, el domingo, cuando quisieron hacer la denuncia ante la autoridad policial se encontraron con que el agente encargado del destacamento del barrio no estaba en su lugar de trabajo, por lo que llamaron a la Comisaría 2da, donde les dijeron que hagan la denuncia en el destacamento de la Lola (o sea, un circulo sin fin). Para colmo, el agente que durante el día no se encontraba en su puesto de servicio llegó a las 23 horas muy malhumorado, maltratando a los vecinos denunciantes.

Ante la complejidad de la situación, las organizaciones integrantes del Encuentro por los Derechos Humanos invitan a una reunión a realizarse este sábado 5, a las 18, en INCUPO (San Lorenzo y Rivadavia) para evaluar las acciones a seguir, haciendo hincapié por un lado en el caso particular de la intoxicación de personas y animales y, por otro, en la necesidad de que el municipio de Reconquista delimite la línea agronómica a partir de la cual pueden aplicarse agroquímicos y realice los controles del caso.

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